La renovación de una cubierta no es necesariamente una intervención urgente tras un fallo o un accidente. Puede ser propuesta por el piscinero con el objetivo de mejorar el rendimiento y lograr un mayor ahorro (de agua y energía), aumentar el confort para reducir al mínimo las intervenciones de los usuarios y evitar olvidos (colocación, bloqueo necesario para la seguridad...), o bien para aportar una mayor estética al entorno de la piscina. ¡Un potencial (importante) que conviene saber aprovechar!
Oportunidades: es el momento adecuado, la inversión es razonable y diferida, las opciones resultan muy atractivas para la clientela
Mientras que el parque de piscinas ya ha experimentado numerosas renovaciones, el de las cubiertas aún está en sus inicios. El parque de "cubiertas" (mantas térmicas de burbujas, cubiertas de seguridad tipo lona o tipo lona con barras, cubiertas de seguridad, ya sean manuales o automáticas) es importante. Cabe recordar que el mercado se desarrolló más tarde... por falta de motivación. Con el agua y la electricidad a precios accesibles y sin problemas de suministro, los usuarios no tenían una necesidad real de cubrir su piscina.
Hoy en día, con las cubiertas se "ahorra" y, según el modelo, también se puede "asegurar".
Aunque muchas cubiertas automáticas de lamas ya han podido sustituir el conjunto de lamas o cambiar el motor, el parque existente ofrece actualmente diversas opciones para mejorar lo instalado: lamas solares, rejillas y cofres exteriores de diseño, sistemas de cierre automático, alimentaciones fotovoltaicas, iluminación LED ambiental... Más allá de la sustitución de piezas de desgaste o de intervenciones tras un fallo o accidente, las posibilidades de actualización de las cubiertas (principalmente de las cubiertas automáticas) son, por tanto, numerosas.

Roll'Top 300 de Walter Pool, un banco para cubierta automática de diseño, funcional y personalizable. Puede configurarse de diferentes formas según las necesidades y la configuración de la piscina, en versión fija o móvil (sobre raíles). La motorización puede elegirse entre un sistema eléctrico clásico o una versión con alimentación solar. Opciones LED integradas aportan una iluminación ambiental cálida que realza el espacio de la piscina, tanto de día como de noche.
Sin embargo, hay que reconocer que las mejoras en las cubiertas suelen realizarse con motivo de una renovación más global de la piscina. El particular emprende trabajos en la estructura, o incluso simplemente cambia el liner, cuando se da cuenta de que su cubierta desentona. Su aspecto estético (aunque siga siendo funcional) pasa a ser un problema dentro de un conjunto sin defectos. Así, los fabricantes observan, a la vista de sus ventas, que se sustituyen lamas para optar por colores más actuales (con la misma calidad de PVC) o para elegir lamas solares, a la vez más estéticas, más resistentes y más eficientes (clasificación A en rendimiento solar, frente a la B de otros tipos de lamas). En este último caso, además, la inversión sigue siendo razonable en comparación con la que supondría un sistema de calefacción.


¡Antes y después! Renovación realizada por ID'Eau (Francia), concesionario Mondial Piscine, con trabajos que incluyeron la retirada del revestimiento antiguo, del pavimento existente y de una cubierta automática exterior. Tras la instalación de un nuevo revestimiento, la sustitución de la cubierta exterior por la cubierta sumergida Mayotte transformó por completo la estética de la piscina.
Otra mejora destacable en una renovación es el paso de una cubierta automática exterior a una cubierta automática sumergida, casi invisible. También en este caso el aspecto estético es predominante, ya que se interviene sobre una instalación que no ha perdido nada de su funcionalidad. Las modificaciones técnicas, por su parte, suelen realizarse tras un fallo del equipo original.
Paralelamente, también destaca la búsqueda de confort, ya que muchas solicitudes se orientan hacia sistemas de control remoto (aunque el cuadro con llave, siempre tranquilizador, se mantiene). Los problemas de cableado y alimentación eléctrica siguen siendo, lógicamente, un obstáculo para algunas mejoras de motorización cuando no se han previsto los pasos. Tampoco hay que olvidar que el sistema eléctrico, en comparación con el fotovoltaico, es más robusto y duradero... lo que puede disuadir a algunos clientes, aun deseosos de apostar por el ahorro energético, de optar por la energía solar.

La solución sumergida, tanto en obra nueva como en renovación: la cubierta sumergida Subéo de BWT. Está equipada con una viga ligera y ultrarresistente. En cuanto a su conjunto de lamas, no incorpora deflector. Destaca también su nueva herramienta de instalación, basada en una plantilla de perforación desarrollada específicamente para cubiertas sumergidas (también utilizable en otros modelos). A nivel estético, sus rejillas ofrecen acabados intercambiables (PVC, aluminio...).
A cada tipo, su intervención
Debido a los materiales utilizados, las operaciones, los costes y el tiempo necesario varían completamente según el tipo de cubierta:
- Mantas térmicas de burbujas: sin gran impacto económico, se sustituye todo y se mejora. Ante desgarros, burbujas reventadas y deformaciones, se produce tanto una pérdida de eficacia térmica como un problema estético. Solo hay una solución: sustituir la manta. No obstante, es interesante aprovechar para proponer una versión más gruesa (y por tanto más eficiente) y con mejores acabados (ojales de acero inoxidable y refuerzos de PVC cosidos), sin olvidar un enrollador motorizado.
Para este tipo de cubiertas, no existe realmente una demanda de reparación... ya que la sustitución completa no supone una inversión elevada. Lo esencial es seleccionar desde el principio una manta resistente, diseñada para soportar el desgaste, la fricción y el envejecimiento.
Hoy en día esta selección es mucho más sencilla, ya que las prestaciones están cuantificadas, lo que permite comparar mejor y elegir mejor. - Cubierta 4 estaciones: sustitución o reparación según el caso. Pueden aparecer diferentes problemas: desgaste, porosidad y pérdida de tensión de la propia lona, provocando infiltraciones y bolsas de agua. También son frecuentes las correas cortadas y los ojales arrancados.
Cuando la lona es demasiado antigua, se impone su sustitución completa por un material más eficiente y tratado. No obstante, sigue siendo posible reparar en caso de accidente (desgarro) mediante parches termosoldados y costuras de correas de alta resistencia. Algunos fabricantes ofrecen kits de reparación con un proceso específico que garantiza la compatibilidad con la instalación existente y permite mantener el mismo acabado estético en cuanto al color.

El diseño del Open Classic de Abriblue ha sido concebido para permitir una intervención rápida y optimizada por parte del piscinero: su innovador sistema de guía lateral ofrece acceso directo a la tornillería y a las conexiones.
- Cubierta automática de lamas: todo es posible. En caso de deterioro de las lamas, avería del motor o daños en equipos y accesorios (rejillas, cofres exteriores, ejes, guías...), pueden contemplarse numerosas intervenciones: sustitución del conjunto de lamas, de ciertos elementos técnicos... pero es fundamental realizar un diagnóstico del sistema y del entorno existente (referencias, compatibilidad, alimentación eléctrica, estructuras portantes). El uso de componentes compatibles o equivalentes es imprescindible. En definitiva, recurrir al fabricante sigue siendo clave para evitar sorpresas desagradables.
Aportar soluciones de renovación y/o sustitución de cubiertas permite evitar costes mucho más elevados (daños en el vaso, pérdida de garantía, pérdida de temperatura, etc.).
Las mejoras aportadas, por ejemplo, por las lamas solares ofrecen: una ganancia térmica de entre 4 y 8 °C según la exposición (para reducir o incluso eliminar la necesidad de calefacción adicional), así como una resistencia térmica mucho mayor (hasta 120 °C, frente a los 60 °C de un PVC convencional). También garantizan una mayor resistencia mecánica y, evidentemente, una alta resistencia a los rayos UV y a los impactos (el policarbonato de las lamas solares resiste mejor los golpes de granizo, las variaciones de temperatura entre el día y la noche y la dilatación).
Por lo general, las garantías ofrecidas por los fabricantes también son más largas que las del PVC. El coste es, sin duda, más elevado, pero queda ampliamente compensado por una mayor durabilidad, ya que, a diferencia del PVC, envejece más lentamente, amarillea menos, resiste mejor las fisuras y no se deforma con el sol.
No hay que olvidar tampoco que el policarbonato, gracias a su superficie lisa, retiene menos la suciedad y es menos propenso a la formación de depósitos calcáreos o biofilm. En resumen, la cubierta automática de lamas solares en policarbonato representa una inversión mayor, pero se amortiza en 3 a 5 años gracias a su rendimiento térmico, su durabilidad y la reducción de los costes de calefacción.

La lama Quadro Gold de T&A: efecto antialgas gracias a su película en la cámara de unión entre las lamas de la cubierta automática. Su efecto calefactor está optimizado gracias a una capa del perfil con efecto térmico, en contacto directo con el agua. Su superficie superior es anti-UV para una mayor durabilidad. Una capa que oculta la condensación mejora también la estética.
Otro ejemplo es la instalación de un motor sumergido de baja tensión, que aporta numerosas ventajas: mayor seguridad eléctrica sin riesgo de electrocución, funcionamiento fluido y silencioso, posibilidad de conexión a una batería solar o control mediante domótica...
Cabe señalar que las solicitudes de mejora con fines de ahorro energético mediante motorización solar siguen siendo muy marginales. En efecto, el consumo eléctrico de un motor convencional (con una potencia media de 100 W) no es lo suficientemente elevado como para justificar su sustitución. Por ello, en la mayoría de los casos se opta por una sustitución por un modelo equivalente.
Consejos de mantenimiento preventivo tras la renovación: limpieza regular, uso de productos compatibles (evitando disolventes agresivos sobre el policarbonato), revisión anual de fijaciones, motores, etc.
¿Cómo intervenir?
Mientras que en el caso de los cubrimientos, las intervenciones de renovación son gestionadas principalmente de forma directa por los fabricantes y las reparaciones habituales por un piscinero cualificado, las cubiertas son mayoritariamente instaladas, mantenidas y reparadas por los propios piscineros. Los fabricantes de cubiertas intervienen más bien como soporte técnico o en renovaciones complejas. El suministro de piezas de recambio (lamas, terminales, motores...), el asesoramiento técnico o los presupuestos específicos, así como el envío de equipos propios para intervenciones en garantía o en productos específicos (cubiertas automáticas no estándar, motorizaciones integradas...) son gestionados por sus servicios.



